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Sedna, el décimo pasajero ¿? Parte I
Mayo de 2005
Gema Matías de Torbay

El Círculo Polar Ártico es una zona desértica y helada por lo que la gente que la puebla vive de la caza y la pesca. Los pueblos de la zona ártica conocidos popularmente por el nombre de esquimales, se autodenominan "Inuit". Dependen de los animales para confeccionar su vestimenta, herramientas, vivienda y alimentación, de ahí que los animales desempeñan un papel clave en los mitos.

El mundo cósmico Inuit fue escrito sobre una piel de foca y en él están representados el mundo en el que "los espíritus y los humanos comparten el mismo aire y existe la conciencia constante y amenazadora de que cualquier criatura pueda transformarse en otra". Dentro de los mitos del círculo polar ãrtico se encuentra la leyenda de Sedna, quien está personificada en esa piel con su cabellera enmarañada portando a dos de sus hijos-cachorros. Es la Diosa del mar de los Inuit, Madre de las Bestias Marinas y protectora de todas las criaturas del mar.

El relato de Sedna es de una violencia primitiva. Era una muchacha Inuit de gran belleza y larga cabellera, que despertó la ira de su padre y el recelo de todos los hombres al rechazar a sus pretendientes humanos, para casarse con un perro y alumbrar varios cachorrillos (en otras leyendas se dice que fue con un pájaro).

Sus vecinos creyeron que eso les traería mala suerte y se la llevaron en un barco donde su padre la lanzo al mar. Ella trato de subirse y su padre le corto los dedos para que no pudiera aferrarse de nuevo al barco. Sus dedos cayeron al agua transformándose en focas y otras criaturas marinas, entre ellas, delfines y morsas.

Sedna se hundió hasta el fondo del mar donde se convirtió en un poderoso espíritu marino, regente del mundo de las profundidades que mora bajo los océanos. Desde allí protege y cuida a todas las criaturas marinas, provocando tempestades para castigar a los hombres que las ofenden; de ahí su importancia para la supervivencia humana Inuit.

Los malos tratos recibidos de su padre la hicieron voluble y si no es aplacada en forma constante, encierra a los animales marinos y la humanidad se muere de hambre. Cuando esto sucede, un chaman ha de hacer el viaje al reino de Sedna, enfrentarse a los guardianes e implorar clemencia. Todos los pecados de la humanidad caen al océano y se acumulan en la larga cabellera de Sedna en forma de grasa y suciedad, como no tiene dedos necesita que el chaman se la limpie, desenrede y peine haciéndole dos gruesas trenzas. Luego, la Diosa en agradecimiento, libera a los animales y la humanidad puede volver a cazar para alimentarse.

Imagen “Sedna” Autor: Susan Seddon Boulet


 

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