Inicio Calendario Cartas Cursos Horóscopo Temas Camino de Santiago Contáctame Productos 
Los sueños de Neptuno
Octubre 2006
Gema Matías

"Nos recordamos de nuestros sueños, pero no recordamos nuestro dormir. Tan sólo dos veces penetré en esos fondos, surcados por las corrientes, en donde nuestros sueños, no son más que restos de un naufragio de realidades sumergidas. El otro día, borracha de felicidad como uno se emborracha de aire al final de una larga carrera, me eché en la cama a la manera del nadador que se lanza de espaldas, con los brazos en cruz: caí en un mar azul. Adosada al abismo como una nadadora que hace el muerto, sostenida por la bolsa de oxígeno de mis pulmones llenos de aire, emergí de aquel mar griego como una isla recién nacida. Esta noche borracha de dolor me dejo caer en la cama con los gestos de una ahogada que se abandona: cedo al sueño como a la asfixia. No hay manera de hundirse en esta agua saturada de sales, amarga como la secreción de los pájaros. Floto como la momia en su asfalto, con la aprensión de un despertar que será, todo lo más, un sobrevivir. El flujo y reflujo del sueño me hacen dar vueltas, a pesar mío, en esta playa de batista. A cada momento, mis rodillas tropiezan con tu recuerdo. El frío me despierta, como si me hubiera acostado con un muerto." Fuegos por Marguerite Yourcenar


Obra: La pesadilla Autor: Johann Heinrich Füssli

Neptuno en la mitología romana era el dios del mar, de fuentes y corrientes de agua, y era el causante de los terremotos. Su contraparte griega era Poseidón, dios de los océanos.

El agua es un elemento esencial en la vida del planeta Tierra, se encuentra en la lluvia, ríos, lagos, océanos y en la savia de las plantas. En el cuerpo humano la encontramos en forma de semen, saliva, leche y sangre.

Para los hindúes es la esencia de la deidad que sustenta la vida. En otras culturas solía ser asociada a "sustancias mágicas" con poderes regenerativos, curativos y generativos.

La utilización ceremonial del agua aparece en numerosas religiones desde la antigüedad; hallamos la que bendice el sacerdote usándola para signarse y asperjar, en recuerdo del bautismo, la utilizada para bendiciones en general, y la inmersión ritual que simboliza la purificación interior, que limpia, sana, renueva y expía los pecados.

La experiencia religiosa valora la comprensión del éxtasis y el gozo místico para llegar a la iluminación. El contacto con lo sagrado a través de las actividades sensoriales para alcanzar lo divino o numinoso, requiere de la sensibilidad de Neptuno.

Las aguas neptunianas son extensas, nebulosas y profundas, su función es la de disolver y volver al principio original, sacrificando las formas exteriores con las que se identifica el yo, a fin de aproximarse a la fuente primigenia para redimir la soledad interior. En esas aguas se halla el conocimiento íntimo de que existe una identidad propia con el Creador, por eso Neptuno evita el poder que da la individualidad.

El sentimiento de soledad es una profunda necesidad de encontrar las aguas de la fuente original y empuja hacia nuevos horizontes, algunos contradictorios y confusos, otros más creativos, llevándonos a echar raíces para arraigar el equilibrio interior.

Este aislamiento permite entrar en contacto con la sensibilidad interna. Es como un manantial del que se pueden extraer verdaderas obras de arte, cambiando la visión que tenemos del mundo, al encontrar los aspectos más íntimos y profundos de las cosas.

Las visiones y sueños forman parte de la nostalgia del paraíso perdido, cuando se abandona la conciencia comienza el viaje místico hacia el cielo o el infierno.


 
 
 

<< ANTERIOR | SIGUIENTE >>